Las dos opciones persiguen los mismos objetivos. Invisalign® es una técnica de ortodoncia que utiliza tecnología 3D avanzada mediante alineadores transparentes de precisión que se cambian en plazos de 7 a 10 días; mientras que los brackets son pequeñas piezas metálicas o transparentes que van adheridas al diente y unidos entre ellos mediante un arco.

Tiempo de tratamiento. El tratamiento con Invisalign® es de menor duración. Además, la tecnología 3D nos permite ver la evolución del tratamiento antes de comenzar.

Higiene bucal. La higiene en los casos de ortodoncia con brackets es bastante más complicada. Se trata de un aparato fijo que dificulta el cepillado, imposibilita el uso de hilo dental y precisa el manejo de cepillos interdentales para eliminar los restos de placa bacteriana. Con Invisalign®, la higiene es muy sencilla. El cepillado es el habitual al tratarse de aparatos removibles que se quitan para comer y lavarse los dientes.

Comodidad. Con la ortodoncia invisible al no existir alambres ni gomas, el paciente se encuentra más cómodo, tampoco pueden irritar tus encías ligeramente o la boca dando lugar a úlceras como si ocurre con brackets. Además, al crearse a medida se adaptan mucho mejor.

Alimentación. Las personas con brackets como norma general debería prescindir de todos aquellos alimentos fibrosos, duros, pegajosos o demasiado ácidos. En el caso de la ortodoncia invisible no tenemos este problema puesto que podemos retirar el alineador al comer.

No todos los pacientes son iguales y por ello, si estás valorando un tratamiento de ortodoncia, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y te asesoraremos.