La importancia del calcio en los dientes

El calcio es un mineral fundamental para tener unos dientes fuertes y sanos. Por ello, resulta básico incorporar alimentos ricos en calcio para asegurarnos una mayor dureza de nuestro esmalte dental. Los productos lácteos —como el queso, la leche o los yogures— son los alimentos que más aporte de este mineral dan a nuestro organismo. Aunque no olvidemos que otros alimentos como la naranja nos proporciona también calcio junto a otras vitaminas.

Para obtener el calcio que necesitan nuestros dientes, es importante seguir una dieta sana y equilibrada. La principal fuente de calcio en la dieta son los lácteos y sus derivados (yogur, queso, helado…) pero también es posible obtener el aporte que necesitamos a través de otros alimentos como los cereales, las verduras de color verde oscuro, las nueces y algunos pescados como sardinas o boquerones. Para que el calcio se fije a los huesos es necesaria la presencia de vitamina D, responsable de la mineralización y de la absorción en el intestino del calcio y el fósforo. Se puede obtener de muy pocos alimentos, pero esta vitamina tiene una gran ventaja, es la única que se puede producir en el propio organismo. La vitamina D se sintetiza en la piel y para ello necesita de la energía de los rayos del sol para que la piel la fabrique.