El color de los dientes, ¿de qué depende?

El color dental es un factor variable. Es distinto en cada persona, igual que el color de piel, del pelo o de los ojos, y también es variable de una dentición a otra e incluso a lo largo del tiempo. Además hay que tener en cuenta que hay un condicionante genético importante que define la coloración de nuestros dientes desde que nacemos.

Principalmente el color de nuestros dientes viene determinado por la dentina, el tejido que se encuentra entre la pulpa y el esmalte. Por lo tanto, cuando nos sometemos a un tratamiento de blanqueamiento dental, no estamos actuando sobre el esmalte que es transparente, sino sobre la dentina, que es de color amarillento.

Es importante tener en cuenta que todos los dientes no son lisos ni uniformes, sino que presentan rugosidades y variaciones de color en un mismo diente. La parte incisal de los dientes, tiende a ser más clara y la parte más cerca de la encía el color del diente, más oscura. Según vamos cumpliendo años, nuestros dientes acusan el paso del tiempo porque el esmalte se va desgastando. Eso hace que el color de ellos se vaya oscureciendo. La dentina y las sustancias que pigmentan la dentadura penetran con más facilidad.

Para mantener una dentadura con una tonalidad homogénea es necesario un correcto cuidado de la misma. Es necesario el lavado de los dientes unas dos o tres veces al día. Preferiblemente después de cada comida. Es importante que acudas con frecuencia al dentista, al menos una vez al año, para realizar una limpieza dental.

En nuestra Clínica empleamos diferentes tipos de blanqueamientos dentales en función del agente blanqueador empleado, concentración del mismo, tiempo de exposición sobre el diente, requerimientos estéticos y estilo de vida del paciente. Consúltanos y te informaremos sobre el tipo de blanqueamiento que es mejor para ti, dependiendo del tipo de diente que tengas