La salida de los primeros dientes suele ser una experiencia difícil tanto para bebés como para los padres, ya que no es sencillo detectar las causas del malestar ni ayudar a calmarlo.

 

Para ayudar a mejorar el dolor de dientes en un niño te recomendamos:

 

  • Dar a tu bebé mordedores. Algunos son refrigerados, por lo que se aplican frío en la zona ayudando a rebajar la inflamación y por tanto, el dolor. No le des en ningún caso un mordedor congelado.
  • Frota sus encías con un dedo limpio o una compresa de gasa húmeda. La presión puede aliviar sus molestias. Si el pediatra lo considera oportuno, al realizar estos masajes se puede utilizar un gel para encías o algún medicamento analgésico y antiinflamatorios pediátrico.
  • Limpia la cara de tu bebé de una manera constante, para retirar las babas que le pueden provocar irritación en la zona.